viernes, 20 de julio de 2007

Política familiar: el “cheque-voto”

Me gustaría comentaros hoy detenidamente la promesa electoral de ZP el día del debate sobre el Estado de la Nación, un conejo que se ha sacado de la chistera ante la atónita mirada del ministro Solbes.

Ya sabéis que el gabiente de Zapatero se tuvo que reunir de urgencia para solucionar la última gracia del Presidente.
Yo lo he dado en llamar el "cheque- voto". Nadie puede entender un proyecto político que no esté basado en principios, en valores, en convicciones. Nadie que haya dado su apoyo al Partido Popular o que piense hacerlo, debería tener ningún tipo de duda de cuáles son nuestros principios, nuestros valores, nuestras políticas en materia de familia. Pero, sobre todo, todas las personas que nos hayan votado o que piensen hacerlo en un futuro, tienen que saber que uno de los elementos claves del programa de gobierno del Partido Popular para la próxima legislatura va a ser la política de familia.

Entre 1995 y 2004 el Partido Popular multiplicó casi por cuatro el dinero destinado a la familia y a la infancia. Aprobó una Ley, la primera en nuestro país, de Conciliación de la vida familiar y laboral, que perseguía como objetivos fundamentales el reparto equitativo de las responsabilidades familiares, la protección de la maternidad y de los embarazos de riesgo, y el impulso a la incorporación y permanencia de las mujeres en el mercado de trabajo, suprimiendo los obstáculos que lo dificultaran. Y así, aprobamos avances tan importantes como la puesta en marcha de una ayuda de 100 euros al mes para todas las madres trabajadoras de nuestro país, es decir, 3.600 euros para cada niño menor de tres años. Se puso también en marcha una medida para que los gastos de la Seguridad Social en los contratos de sustitución de las trabajadoras con baja maternal tuvieran un coste cero, lo que ha permitido que la maternidad no represente, tal y como venía siendo hasta entonces, un elemento disuasorio a la hora de contratar; o que los padres pudieran disfrutar de hasta 10 semanas del permiso de maternidad.

Todas estas iniciativas fueron, sin duda, avances importantes. Pero en una sociedad en cambio permanente, donde la necesidad de flexibilidad, de compatibilizar las aspiraciones profesionales con la vida familiar, de proteger a los niños y a los mayores….queda mucho por hacer. Por ese motivo, hemos llevado al Parlamento el Plan Integral de Apoyo a la Familia, que contenía medidas muy importantes para priorizar e incrementar el gasto en política familiar hasta alcanzar un 2,5% del PIB en el 2012; para incrementar y extender la paga de 100 euros mensuales por hijo menor de tres años a todas las madres, sean o no trabajadoras, y mejorar su importe a 125 euros para el primer hijo, 150 para el segundo y 200 para el tercero; así como para fomentar la conciliación de la vida familiar y laboral, impulsando la ampliación del permiso de maternidad a veinte semanas para el segundo hijo y a 24 semanas para el tercer hijo y siguientes, horarios laborales flexibles…

El Partido Socialista votó en contra de este Plan Integral, como lo hizo también en el Senado cuando el Partido Popular, con el apoyo de la mayoría de los grupos políticos, aprobó la toma en consideración de su Proposición de Ley de Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal. También rechazó el impulso del bono guardería como ayuda directa a las familias o la elaboración de un Plan de Apoyo a la Maternidad.

Con estos antecedentes, de falta de apoyo a la familia, el Sr. Zapatero quiere salvar la legislatura con una medida electoralista, anunciada el pasado 3 de julio: “cada familia con residencia legal en España recibirá 2.500 euros, a partir de hoy, por cada nuevo hijo que nazca en nuestro país”: el “cheque-voto”. Una medida “Modelo Zapatero”: gran anuncio, enormes expectativas, “pida usted el modelo de solicitud mañana, y ya veremos cuándo le pagamos la ayuda”… Es la primera vez que en nuestro país un Gobierno les dice a los ciudadanos que pidan una ayuda, que vayan a recoger un impreso, cuando aún no hay una Ley aprobada en las Cortes Generales que de acceso a esta ayuda.

Frente a esta demagogia, en el Partido Popular estamos trabajando en un Programa Electoral muy ambicioso, para conseguir que la familia sea uno de los pilares de la sociedad, con medidas concretas, con medidas reales, como la creación de una red pública de guarderías para niños de cero a tres años, o la extensión de las ayudas directas a las familias, o potenciar el trabajo por objetivos y la flexibilidad de horarios laborales para que puedan coordinarse con los escolares, con los sanitarios, y elaborar una verdadera política fiscal de apoyo a la familia. En definitiva, en el Partido Popular nos preocupan las familias durante todo el año, no sólo en periodo preelectoral. A las familias, en nuestro país, no se las puede -ni por asomo- intentar comprar con un “cheque-voto”, aunque estén necesitadas de ampliar los 3.600 euros que están recibiendo ya.